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viernes, 21 de julio de 2017

La iglesia de Montserrat: lo que se esconde tras las desapariciones

Muchas teorías han surgido para explicar el porqué de las desapariciones en la montaña Montserrat, famosa y enigmática en Cataluña. Algunas tan cotidianas, otras rayan en lo fantástico atribuyéndoselas a los ovnis.
Sin embargo, hay algo mucho más siniestro y que incluso está relacionado con esas desapariciones.
En las faldas de esa montaña catalana está una iglesia, iglesia que lleva el mismo nombre de la región, Montserrat.
Esa iglesia, lugar, por cierto, donde los sacerdotes se aíslan del mundo cual ermitaños, no sólo ostenta una gran devoción por parte de los feligreses que concurren allí sino que, también, esconde un oscuro y peligroso secreto que se ha venido destilando en los últimos años.
Un secreto que parece relacionar e incluso explicar las desapariciones, y muertes, extrañas que se han producido en las montañas cercanas.
Acompáñenme en esta investigación a la iglesia de Montserrat.




Hace unas semanas vi los videos de un youtuber llamado Alberto Canosa, un videoblogger español que denuncia los actos maquiavélicos y las conspiraciones de un sector de personas que ostentan el poder, tanto en España como en el mundo.
Él manifiesta que esas personas adineradas no sólo esclavizan a las personas mediante programas que lavan el cerebro de las clases sociales alejadas del poder político, económico y social, sino que están coludidas en asesinatos y sacrificios de niños en fiestas satánicas y misas negras, ya que todos ellos son satanistas y adoradores en secreto de Satanás.
Hace cinco videos hice un videoblog en el que narré cuatro relatos donde se hicieron ritos satánicos en diversos puntos de mi país, Perú, especialmente en Lima.
Y si sabes de lo que hablo, me darás la razón en que muchas personas que son satanistas son personas que son como uno de nosotros y que aparentan ser normales, e incluso son de la crema innata de la sociedad, pero el hecho de ser satanistas los convierte en un peligro para las personas de su entorno, en especial para los niños.
Mucho se ha hablado de los sacrificios humanos relacionados a las sectas satánicas, perpetrados en algunos casos por satanistas solitarios, en otros, por sectas en las que presumiblemente haya personas de poder.



Sin embargo, tú me preguntarás, todo esto que tiene que ver con la iglesia de Montserrat.
Simple y llanamente, te diré que se presume que algunos de los religiosos que ocupan grandes cargos en la iglesia de Montserrat en Cataluña, España, son satanistas y que realizan ritos satánicos en los que sacrifican personas, especialmente niños.
En otras palabras, las desapariciones de personas en Montserrat se responden con la teoría de que algunos de los sacerdotes de Montserrat acechan por las montañas aledañas y secuestran a las personas y/o viajeros que transiten por allí, llevándolos a un lugar secreto donde celebran rituales satánicos y misas negras, abusando de los secuestrados y asesinándolos. Algunos cuerpos son desaparecidos, ocultados, y otros son dejados a la intemperie, haciendo creer que son viajeros que han fallecido producto de la sed y el hambre tras perderse en las montañas.
 
Como lo digo, sólo se presume, no es un hecho verídico pero esto es porque no hay evidencias de tales reuniones ni mucho menos de tales sacrificios.
Ahora bien, en que me baso yo para soltar tal teoría.
El videoblogger que cité, Alberto Canosa, denuncia pública y tajantemente que tales sacerdotes están implicados en ritos satánicos y sacrificios humanos. Él menciona que tiene pruebas y testimonios de personas que aseveran lo que él denuncia.
Es más, nos recuerda a los que hayamos visto ese video que las personas que investigan estos casos y los testigos de tales hechos son amenazados y extorsionados para que dejen de investigar y que se queden callados, o simplemente son acosados y asesinados evitando que se filtre información que implique a estos presuntos implicados.
Canosa nos da a entender que esos testigos tienen que permanecer en anonimato para resguardar su integridad física, lo cual es lógico. Por ende, no hay muchas acusaciones formales respecto a ello con pruebas contundentes.

Si hay algo que me llama la atención de la investigación que hace Alberto Canosa es el relato que narra y que les comparto. Está demás recomendar discreción.
El siguiente relato es narrado al sr. Canosa por parte de una persona que presenció de forma casual un ritual satánico juntamente con un sacrificio humano en el interior del Monasterio de Montserrat perpetrado por los sacerdotes de tal iglesia.



Joseph Kosac, quien trabajaba en una radio de Cataluña, se puso en contacto, años atrás, con Canosa y le contó lo que vivió su cuñado en el monasterio de Montserrat.
El cuñado de Joseph había trabajado en el monasterio de Montserrat como albañil.
El, junto a otros obreros, estaba poniendo unas rejillas de ventilación en uno de los túneles, cuando ellos descubrieron que en un sótano estaban reunidos varios sacerdotes de tal iglesia, todos vestidos con sotanas rojas en una especie de ceremonia, justo para sacrificar a un niño.
Los obreros estaban presenciando una misa negra.
Los obreros estaban aterrados y horrorizados en extremo al ver tal imagen.
Los sacerdotes se dieron cuenta de los intrusos y cuchillo en mano los persiguieron.
Los obreros entraron en el horror más puro y lívido que jamás imaginaron y tuvieron que huir para salvar sus vidas, ya que si caían en manos de los satanistas iban a ser asesinados a fin de evitar que se pueda filtrar información de la reunión.
Afortunadamente, los obreros se salvaron al llegar a una plaza donde estaban turistas.
Nunca más regresaron los albañiles.

Justamente, el obrero fue quien le contó al sr. Canosa su experiencia y avistamiento.
Cómo dije, sólo circulan teorías y una de ellas es la vinculación de los curas con el satanismo, siendo esta la más terrible e infame de ellas pero también la que puede resultar cómo la más viable.
Las acusaciones de Alberto Canosa, después de todo, parecen tener un buen asidero y no parece tan descabellada, tomando en cuenta las cada vez más crecientes acusaciones de abuso infantil.

Si lo que Canosa afirma es cierto, entonces la iglesia católica trascendería ya no sólo cómo un lugar donde la pederastia es una constante sino como un lugar donde el satanismo y el asesinato ritual enciende una enceguecedora luz roja del engaño asesino que los sacerdotes católicos han sembrado en la sociedad.

martes, 4 de julio de 2017

Relatos en la casa de la tía Toña

(1er relato)
El primer relato es de Ana Laura y lo podrán encontrar en el sitio de Kruela. 
Este es el enlace por si gustan disfrutarlo directamente desde la página: http://kruela.ciberanika.com/0/1491/1

La casa de la tia Toña
Hola Kruela:
Espero que te encuentres muy bien, y la verdad te felicito por esta página tan genial y llena de tantas historias curiosas.
Aquí, en el Bosque de Chapultepec, más o menos a la altura de la 3a sección, muy cerca del panteón que está sobre Avenida Constituyentes (no recuerdo el nombre ahora), se encuentra una casa abandonada, y por impresiones de terceras personas que me han comentado al visitarla, es muy parecida al bosque de la Bruja de Blair.

Resulta que en esa casa, conocida como la "Casa de la Tía Toña", se puede ver a una viejita en una de las ventanas asomada, y se escuchan muchos ruidos raros, como si hubiera alguien más andando por el perímetro de la casa. Te cuento rápidamente que ese lugar está cercado por la policía ya que sucedieron varios crímenes además de cuestiones relacionadas con el narcotráfico en la misma, y está prohibido ingresar, a expensas de una multa por parte de las autoridades.

La hija de una amiga de la oficina, fue a esa casa en compañía de varios amigos precisamente el Día de Muertos (1 de noviembre) en la noche, y me comentó que al llegar al bosque, pasaron los señalamientos de restricción de entrada a esa parte (no habían patrullas en ese momento), hasta que llegaron a un puente viejo que daba a la casa. Me dijo que al cruzar el puente empezaron a escuchar cómo aventaban muchas piedras al río, y que al llegar al patio de la casa, uno de los chicos que iban en el grupo gritó de forma horrible, así que todos se dispersaron presa del miedo por los alrededores del bosque (eran alrededor de 10 personas, sólo 2 muchachas contando a la hija de mi amiga) y como pudieron se empezaron a reunir nuevamente por donde habían entrado; y me contó que revisaron al chico que había gritado viendo que un brazo lo tenía totalmente arañado , y eso los asustó bastante porque el muchacho llevaba una chamarra (suéter) americana muy gruesa y la traía desgarrada , y les dijo que al acercarse a la casa sintió que alguien le tomaba el brazo y él al voltear a ver quién era no vio a nadie y por eso gritó, pero jamás sintió el arañazo ni dolor.
Esta niña al contarme su experiencia lloraba y estaba muy espantada.

Así he escuchado más experiencias sobre ese lugar y al parecer se comenta que si se entra a la casa ya no regresas.

Espero te haya gustado esta leyenda y te mando muchos saludos.
Cualquier comentario te lo agradeceré.
Saludos desde México
Ana Laura



(Segundo relato)
El segundo relato es del creador del blog quieropasarmiedo y lo podrán encontrar en el blogspot de quieropasarmiedo. 
Este es el enlace por si gustan disfrutarlo directamente desde la página: http://quieropasarmiedo.blogspot.com/2008/05/la-casa-de-la-ta-toa.html

Esta casa es real, lo sé porque hace aproximadamente 10 años yo fui con un grupo de amigos, cuando todavía el acceso no era restringido, y todo lo que les relato en esta historia nos sucedió, los lamentos, las sombras, el crujir del puente, a mí me tomaron del brazo tan fuerte que me salió un moretón, un amigo se cayó en medio de la casa, se tropezó con algo pero ahí no había nada, nos pasaron cosas muy raras en esa casa, yo personalmente no vi la cara de la viejita en la ventana, pero 3 amigos juran que la vieron claramente al llegar.
Sin entrar a la casa, con solo verla, sabes que no es solo una construcción abandonada, yo nunca voy a olvidar esa experiencia, y si alguien gusta vivirla puede hacerlo, solo hay que burlar a los policías, que no es muy difícil ya que hasta tienen miedo de acercarse a la zona y tener mucho valor para llegar hasta adentro de la casa.


Lo interesante del relato es que en los comentarios de la entrada, la mayoría ellos del 2008, se ve que todos están interesados y entusiasmados en ir a la casa.

Hay también videos de incursiones a la casa y que están subidos en internet. Hay un video de entre tantos que hay y les comparto el link: http://www.dailymotion.com/video/x2ua5cg

viernes, 30 de junio de 2017

La casa de la tía Toña

Me es menester hablar de este lugar que ha ganado fama entre los mexicanos como uno de los lugares más embrujados de México. Para todo nacido en México resulta imposible no haber escuchado lo que la gente dice de la casa de la tía Toña.

A continuación, les compartiré todo acerca de la popular casa de la tía Toña.



En la tercera sección del Bosque de Chapultepec, el parque urbano más grande de América Latina, más precisamente en cercanías del panteón Dolores, en la Avenida Constituyente, existe una casa, que actualmente se encuentra deshabitada. Esta casa es visitada permanentemente por curiosos que quieren saber si hay algo de verdad en la leyenda de la tía Toña.

Cuenta la leyenda que habitaba ese lugar un mujer, viuda a la sazón, conocida por todos como Toña, que sola y sin hijos deseaba tener por compañía a alguna persona que pudiera aliviar sus largos días de soledad. Así fue que concibió la idea de recoger niños pobres a los que cobijar y alimentar, lo cual la hizo muy popular entre los vecinos de la localidad, ya que todos comentaban que con sus buenas acciones se había ganado el cielo.

Sin embargo, la tragedia estaba a punto de estallar en la casa de la tía Toña, como era conocida por todos. Se rumoreaba que la mujer guardaba en su casa grandes cantidades de dinero, que le habría dejado en herencia su difunto marido, un rico comerciante, y que era gracias a ese dinero, ya que no poseía otros ingresos, que la mujer podía dedicarse tan fervientemente a la obras de caridad. Pronto en las profundidades oscuras de la mente de algunos de los muchachos que ella acogía, alimentaba y abrigaba, de los tantos niños y jóvenes pobres que existían y existen en Ciudad de México, concibieron la ingrata idea de robar el dinero y huir.

Descuidados en su accionar, los jóvenes comenzaron a perturbar la paz nocturna, lo que hizo que Doña Toña se despertara y se preguntara qué eran esos ruidos que provenían del interior de la casa. Al salir de su cuarto, se topó con los muchachones, en inequívoca actitud de robo. Empezó a regañarlos y es seguro que el asunto habría quedado allí, pero el temor de ser llevados ante la policía hizo que los jóvenes tomaran una terrible decisión, armados con objetos contundentes, dieron horrible muerte a golpes a la amable tía Toña, para darse luego a la fuga. La policía, una vez, descubierto el crimen, se lanzó en busca de los asesinos; algunas versiones afirman que logró dar con ellos, otras aseguran que nunca jamás se los volvió a ver. Sea como fuere, todo el vecindario lloró la violenta e injusta muerte de una mujer dedicada a las obras de caridad.





EXPERIENCIAS PARANORMALES:
Fue poco después, ya la casa vaciada de ocupantes y de objetos (y sin noticias del dinero que había azuzado la codicia de los criminales), que fenómenos extraños comenzaron a ocurrir. La silueta de la tía Toña era vislumbrada desde fuera de la casa, como si su presencia se negara a abandonar el hogar. Cuando alguna persona interesada en comprar o rentar la casa la visitaba, escuchaba ruidos extraños, puertas que se cerraban y abrían sin explicación, muy violentamente, objetos que caían de sus sitios y gritos que parecían intentar disuadir al comprador. Los lugareños aseguran que se trata del espíritu de la tía Toña, el cual, enfurecido ante la ingratitud humana, intenta volver a ocupar su morada para vivir esta vez sin intromisión alguna, en paz, tranquilidad y soledad.

Los múltiples relatos que plagan internet sobre la casa dicen que por una de las ventanas de ésta se puede ver a una viejecilla asomada (la supuesta "tía Toña"), así como ruidos, quejidos y movimiento en el perímetro de la casa.
La famosa casa se encuentra cerrada al público por motivos de crímenes relacionados al narcotráfico. Para llegar al lugar, debe apartarse de las vías de tránsito principales del bosque de Chapultepec y cruzar el bosque hasta llegar a una barranca de 30 metros de profundidad (misma que ha cobrado las vidas de varios intrépidos y ha dejado accidentados a otros), y luego cruzar un puente colgante donde se escucha a alguien lanzando piedras al río y voces que provienen de lo más profundo del bosque.

Según quienes han ido al lugar, al cruzar el puente, una niebla densa y fría cubre el área sin importar la temperatura previa. Es en este punto donde, al ver la casa, se puede ver el rostro de la supuesta "tía Toña" asomada en uno de los ventanales de la casa, como si estuviera esperando a los visitantes. Dependiendo de quién cuente la historia, pueden oírse los lamentos de una mujer en el fondo de la barranca.

Quienes alegan haber entrado a la casa, comentan que de inmediato se siente una presencia que oprime el pecho, el aire se torna pesado y escaso, ocasionando que varios visitantes sufran de mareos y náuseas, o simplemente se desmayen.
En las habitaciones se ven sombras de niños corriendo y escondiéndose, se escuchan lamentos de dolor de la mujer y risas de infantes; así como también es común que los visitantes sientan que alguien les da palmadas en el hombro, tropiecen con objetos inexistentes e inclusive que sufran de ataques físicos que van desde moretones hasta marcas de una mano y arañazos.
Algunas versiones de la historia dicen que la habitación de la famosa tía se encuentra al final del inmueble, pero que resulta inalcanzable y que es imposible entrar, debido a que suceden aterradores eventos paranormales y que el aire se vuelve imposible de respirar, mientras que de acuerdo a otras versiones, hay quienes han logrado entrar y acabaron sus días internados en hospitales psiquiátricos.
Hay quien narra que en el camino de regreso por el puente, se sigue escuchando el lamento de la famosa tía Toña, y que se puede escuchar pasos pesados en las tablas de la construcción, de forma que parece que alguien sigue a los aterrados visitantes.

Según la página web http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.com/2011/04/la-casa-de-la-tia-tona.html, en realidad, la casa no es sitio de crímenes, ni un lugar embrujado. Es solo una mansión privada y que pertenece a alguien de dinero. El lugar tiene vigilancia todo el tiempo, y los mismos empleados de seguridad del lugar han sido los testigos de los múltiples accidentes que ocurren a jóvenes que intentan llegar a explorar la famosa "casa de la tía Toña", que no es más que un edificio que lleva 20 años en remodelación.








jueves, 2 de marzo de 2017

El bosque de Aokigahara (El bosque de los suicidas)

En el vasto mundo, hay lugares especiales, lugares marcados, lugares señalados como ambientes en donde uno jamás debe estar allí, mucho menos de noche.
Dichos lugares, son zonas calientes en lo que se refiere a actividad paranormal debido a la energía negativa que hay en su seno.

Uno de esos lugares se encuentra en Tokio, Japón. Se horrorizarán al saber que junto al lugar turístico por excelencia de Japón, el monte Fuji, se encuentra un lugar cargado de pesimismo y una oscuridad insondable. Y es que, a los pies del Fuji, hay un extenso bosque. Es el bosque de Aokigahara, también conocido como Jyukai (Mar de Árboles), y aunque no es tan conocido a nivel mundial como el monte Fuji, también es conocido aunque de manera sombría.
Dicho bosque es frecuentado por personas que van a terminar con sus vidas.
Te invito a este recorrido por El bosque de Aokigahara: el bosque de los suicidas.





No se sabe a ciencia cierta porqué las personas eligen este lugar para quitarse la vida.
Desde tiempos remotos, en tiempos de hambre niños y ancianos y cualquier persona que fuera considerada una carga y una boca más que alimentar era dejada en este bosque, muriendo de inanición.
No sé si esa historia ha conllevado a atraer a personas que están desequilibradas emocionalmente para terminar con sus vidas en el interior del bosque.
Su fama como lugar de suicidio quizá se deba a que en 1960 se publicó la novela Nami no Tou de Seicho Matsumoto, en la que al final de la obra dos amantes se suicidan en el bosque. Además, en 1993 se publicó El completo manual del suicidio de Wataru Tsurumi, una guía para suicidarse donde recomienda este bosque como un lugar idóneo para quitarse la vida.
Desde ahora advierto que las fotos que van a ver pertenecen a restos humanos encontrados en el bosque, son fotos reales y pueden herir la susceptibilidad del que los vea.

Como ven, muchas personas con problemas económicos, sentimentales o de cualquier índole han venido y se han suicidado. Las dos formas más comunes que se pueden apreciar de suicidios en dicho bosque es mediante el ahorcamiento con una soga y tomando medicamentos o veneno.
Es el lugar en el que más gente se ha suicidado en Japón y el segundo en el mundo, después del puente Golden Gate ubicado en San Francisco, Estados Unidos.
El gobierno local declara que desde la década de 1950 se han hallado alrededor de 500 cadáveres. La causa principal de la muerte de estas personas es el suicidio. Muchos de los cadáveres tenían alrededor de 30 años de edad en el momento de la defunción. La cantidad de suicidas ha aumentado desde 1988, aumentando hasta casi 100 muertes al año.
En 2002 se encontraron 78 cadáveres en el bosque, con lo que se superó el anterior récord de 1998 de 73, y en 2003 la tasa ascendió a 100 personas. Por este motivo, en los últimos años el gobierno local ha parado de dar a conocer el número de suicidios, para de alguna manera evitar asociar Aokigahara con el suicidio. La alta tasa de suicidios ha hecho que se designara a operarios para que colocasen carteles en el bosque, tanto en japonés como en inglés, con el fin de que aquellos que vayan con el propósito de suicidarse busquen ayuda. Las batidas para la búsqueda de cuerpos se lleva realizando desde 1970. Unos 300 operarios se adentran anualmente en el bosque para localizar los cadáveres que no han sido encontrados por los visitantes y guardias forestales. Incluso la policía patrulla los alrededores en busca de posibles suicidas.
El turismo ha sido limitado únicamente a zonas vigiladas, y aunque no está prohibido adentrarse al bosque, se colocan numerosas señales de advertencia en varios idiomas para ayudar a las personas que piensan en suicidarse, a buscar ayuda de familiares antes de dejarlo todo.


Un mito popular sobre el Aokigahara es que los yacimientos de hierro magnético que hay en el lugar hacen que las brújulas y los GPS dejen de funcionar, provocando que los viajeros se pierdan.
En internet hay muchísimos foros que tratan sobre el misterio del bosque de Aokigahara pero destaca a mí parecer un relato contado en primera persona de alguien que al parecer era un turista y visitaba el bosque sin conocer su fama. He aquí el relato:



Mmm… el monte Fuji, todo un icono de Japón, con su cumbre nevada y, en primavera, con ese estallido de color de los miles de almendros en flor que pintan la estampa de tonos blancos y rosados convirtiéndolo en una ilustración de cuento de hadas. A un tiro de piedra de Tokio, aprovecharemos la visita para dar un pequeño paseo por sus laderas.



Ya hemos llegado. Es increíble que exista un lugar tan agreste y tan cercano a una de las ciudades más pobladas del planeta, la verdad es que toda la vasta extensión que rodea al monte Fuji está de lo más cuidada y protegida, las pocas edificaciones que se pueden encontrar respetan el entorno y pasan bastante desapercibidas. Ha sido un día duro, hemos subido hasta la cumbre del monte para disfrutar un buen rato de las vistas. Aquello es tan bonito que se nos ha ido el santo al cielo y comienza a atardecer en pleno descenso.
Como somos más chulos que un ocho, para atajar decidimos tomar un sendero que partía del camino principal y como no, nos hemos perdido. Como única referencia tenemos el monte a nuestras espaldas y a lo lejos, la enorme mancha gris que es Tokio. A medida que descendemos la perspectiva hace que la ciudad vaya desapareciendo y ante nosotros solo tenemos una oscura y gigantesca zona que parece un bosque denso y tupido.



Echando un vistazo hacia los lados, vemos que el bosque parece no tener fin y decidimos que probablemente nos cueste menos atravesarlo que rodearlo, por necesidad la carretera tiene que estar al otro lado del bosque y si llegamos a ella podremos seguirla hasta encontrar el parking donde dejamos aparcado nuestro Prius de alquiler. Por suerte, todavía queda un buen rato de luz y estaremos al otro lado antes de que anochezca.
Encontramos un sendero que se introduce en el bosque y para allá que vamos…
A los pocos pasos encontramos un curioso cartel, el que más entiende de japonés del grupo va descifrando lentamente lo que pone en él:
“Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Por favor, piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo”.
Vaya, no acabamos de entender muy bien el mensaje y bromeamos sobre lo mucho que les gusta aconsejar a estos japoneses.
Mientras caminamos, observamos que ciertas partes del bosque están cerradas con cinta policial e incluso en algunos lugares hay carteles que prohíben el paso. Suponemos que es para la conservación del bosque, para que la gente no salga de los pequeños senderos y moleste a la fauna o ensucie más de la cuenta el paraje. Continuamos nuestro camino…
Pese a las indicaciones, parece ser que la gente no es muy cuidadosa por aquí. A medida que nos vamos adentrando en el bosque nos vamos encontrando montones de desperdicios en los bordes del camino o entre los matorrales; zapatillas y todo tipo de prendas se encuentran tirados por doquier, papeles, objetos personales y, sobre todo, muchos envoltorios de medicamentos… esto es un poco raro…



Ya llevamos más de media hora caminando y los ánimos comienzan a decaer, cierto nerviosismo se instala en el grupo que involuntariamente acelera el paso por momentos. Las bromas han cesado y todos caminamos en silencio observando el extraño escenario que nos rodea. El que encabeza el grupo se para de golpe y se queda observando algo a su derecha, en un pequeño claro, el resto nos acercamos con curiosidad para ver qué es lo que ha detenido sus pasos… ¡La virgen! ¡Ante nosotros están los restos de una persona!



Estupefactos ante el macabro hallazgo todos tenemos la misma reacción, salir de allí cagando leches y emprendemos de nuevo el camino como alma que lleva el diablo. Mientras corremos observamos que el primer esqueleto no es el único, de reojo vamos viendo despojos de otros cuerpos humanos.
 Ya hemos perdido la cuenta del rato que llevamos corriendo por este tétrico lugar, alguno del grupo comienza a decir que estamos corriendo en círculos y que cree que por algún lugar hemos pasado ya en varias ocasiones. Otros dicen que no, que vamos por el lugar correcto y que no tardaremos mucho en salir de este infierno.



Mientras continúa la discusión aparece ante nosotros, entre los arbustos, algo que parece una tienda de campaña o una especie de chabola montada con plásticos y cartones. Nos acercamos para ver que es, quizás en el sumun de lo macabro a alguien se le ha ocurrido pasar unos días de acampada en este lugar tan terrorífico. Cuando meto la cabeza en el interior lo que me encuentro es todavía peor que los huesos esparcidos que nos habíamos topado hasta el momento… un cuerpo medio momificado descansa en el interior entre ropas sucias y pestilentes. Tras una vomitona antológica salgo de nuevo a la carrera y el resto del grupo hace lo mismo, incluso algunos no tienen reparos en adelantarme a los pocos segundos.



La dieta a base de soja y shake de los últimos días no ayudan mucho y comienzo a sentir punzadas de dolor en los costados. Ya hace un rato que me he desprendido de las piedras volcánicas que cogí en la cima del Fuji para llevarme de recuerdo, pero aún así la mochila me pesa una tonelada. Estoy pensando en detenerme un rato a descansar cuando noto que el bosque comienza a clarear, quizás estemos ya en los lindes y decido hacer un último esfuerzo. El grupo corre desperdigado, unos delante, otros más atrás.
A lo lejos parece que veo a alguien, ¡si! allá hay gente, por fin vamos a salir de este puñetero lugar. Pero al acercarme noto algo extraño, esta gente está inmóvil, ¡coño! ¡!están colgando de sogas¡¡
Ni mochila ni ostias, me desprendo de todo y corro todo lo que me permiten mis piernas y mis pulmones hasta que, por fin, consigo salir del bosque. Pálidos como lápidas, algunos compañeros esperan fuera del bosque, temblando y en silencio esperamos hasta que se reúna todo el grupo y, arrastrando los pies, emprendemos el camino por el arcén de la carretera en busca de nuestro vehículo. Esta noche vamos a necesitar unas cuantas botellas de licor para recuperarnos de nuestro peculiar paseo.





Muchas personas manifiestan que los suicidios se deben a causas sobrenaturales.
Muchos hablan del sorprendente poder que tiene el bosque, para arrastrar hasta su alcance a las personas más débiles, y conducirlas hasta la muerte, para poder así alimentar los corazones de los demonios, llamados oni, que permanecen presos entre las ramas de “Aokigahara”.
Desde hace 1200 años, la gente asegura haber visto espectros y los Oni rondando en el interior del bosque.
Así de apariciones, también se manifiestan gritos en la oscuridad, extrañas desapariciones y voces siniestras que uno escucha, voces que incitan a que uno se suicide.
Esa habladuría no parece descabellada, ya que, un sobreviviente manifestó haber visto a una bruja que, al mirarla, le produjo deseos de suicidio.
Tuvo suerte de de que lo socorriera un amigo.
Los espectros casi siempre son vistos a las 3am, de mujeres con mortajas, sin piernas o pies, pelo largo y negro, acompañada de dos esferas verde o azul.





Ahora bien, les contaré dos sucesos aterradores documentados y verificados.
El primero sucedió en 1968.
Mitsunima Zigueru fue encontrado ahorcado en un árbol del bosque.
Su cadáver fue llevado al centro de operaciones, especie de cámara mortuoria o almacén de cadáveres de los suicidas.
Al día siguiente la sorpresa se hizo general al desaparecer su cadáver de allí y ser encontrado nuevamente colgado en el mismo árbol.
Es por ello que desde entonces hay personas que son asignadas para pasar la noche en la sala con el cádaver y evitar su desaparición.




El más reciente suceso se dio a lo largo de tres noches en el 2014.
Le sucedió a dos guardias que hacían vigilancia en un centro turístico aledaño al tenebroso bosque.
Ayoama Keizuke y Ozora eran los vigilantes del turno noche.
En el tercer día de trabajo de Keizuke, a eso de las 2am, ambos guardias escucharon un sollozo que provenía del bosque.
Ambos guardias estaban desconcertados pero su desconcierto se convirtió en horror al escuchar que el sollozo se convirtió en un grito, un alarido.
Se calmaron y llegaron a la conclusión de que fue un probable suicida. No se reportó nada.
A la madrugada siguiente, los dos vigilantes estaban afuera del centro de vigilantes, fumándose un cigarro cuando observan que algo se mueve dentro del bosque y que es grande.
Ven una especie de silueta humana en los árboles, cerca a ellos.
Lo peor estaba por venir.
Tras estar así, uno de ellos, Keizuke, ingresó a la cabina para cargar su celular y vio que la luz del interior de la cabina estaba prendida.
Nadie ingresó a prender la luz.
Keizuke mira y es allí cuando el terror se apoderó de él.
En la ventana ve una cabeza y hombros de alguien que lo observa.
La figura no tiene cara, no tiene cabello, tampoco orejas ni boca.
En lugar de ojos, había dos huecos.
El espectro desapareció entre la maleza.
Keizuke pide auxilio y su compañero acude.
Piensan que fue una ilusión óptica de un intruso.
Deciden seguirle hacia el lugar donde pareció perderse.
Ya en la espesura del bosque, escuchan un ruido a la derecha y Ozora se interna en la espesura mientras que Keizuke se queda inmóvil.
Keizuke pide a gritos que Ozora regrese pero es allí cuando escucha unos pasos que se acercan adonde estaba él.
Eran decenas de pisadas, las cuales Keisuke y Ozora escuchan.
Parecía que hubieran varias personas allí pero no ven a nadie.
De pronto, ambos guardias comienzan a huir, perseguidos por las pisadas.
Tuvieron que haber visto algo pero nada.
A la tercera noche, en la vigilancia, Ozora le dice a Keisuke que se va al baño, baño que estaba en la cantina.
Keisuke se estaba fumando un cigarillo en el puesto de vigilancia cuando escucha que alguien está respirando trás él.
Se voltea y ve a su compañero. Lo raro es que Ozora estaba serio. Keisuke le coge del brazo y estaba helado.
Keisuke sale de allí, rumbo al baño.
Ozora le sigue.
Al llegar al baño, Keisuke descubre que la puerta estaba cerrada. Alguien grita desde adentro del baño. Era su compañero Ozora.
En eso, una mano fría cae sobre el hombro de Keisuke. ÉL giró pero no había nadie.
Algo se hizo pasar por su compañero y luego se desvaneció.
Keisuke renunció después de eso. Ozora siguió desempeñándose como vigilante.
Sin embargo, algo escabroso sucedió luego.
Tiempo después, Ozora se volvió más errático. Comenzó a volverse descuidado, desganado.
Parecía que su compartamiento se estaba deteriorando.
Su cordura comenzaba a hacerse trizas.
Pero la tragedia llegó.
Ozora se apareció en una ocasión desnudo y con un arma y corrió hacie el bosque.
Al día siguiente fue encontrado el cuerpo de Ozora con un disparo en la cabeza. Se había suicidado.

Otra leyenda asegura que los espíritus y y fantasmas de los suicidas niegan la entrada al bosque.
De hecho, se cuenta que las brújulas no funcionan en el interior del bosque.